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DROGAS, LA MERCANCIA PERFECTA

Publicado en Economía para Porristas, Esta Sociedad, Historia de la Cultura Actual, Mentiras Obligatorias con etiquetas , , , , , , , , , , el Febrero 16, 2009 por eliconoplasta

…No sé qué tanto tenga que ver con la llegada de Obama a la Presidencia de los Estados Unidos; la verdad, no tengo nada personal frente al mandatario 44 de la Unión Americana…pero como no creo en las coincidencias, me causa una enorme sospecha cómo, en medio de una quiebra financiera internacional (por que debemos volver a tomar la sana costumbre de llamar a las cosas por su nombre), y cuando prácticamente ningún país se está sustrayendo de ver que no puede responder a las necesidades públicas, ni respaldar los “tan independientes” proyectos empresariales privados, se ha vuelto a hablar de la legalización de las drogas como la “esperada” y “definitiva” solución al crítico problema del tráfico y consumo de estupefacientes, tanto nacional como internacional…

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JUEGOS DE TRANSACCION

Publicado en Economía para Porristas, Literatura Crítica con etiquetas , , , , , el Febrero 3, 2009 por eliconoplasta

 

Los Mercados estaban nerviosos, inestables, dominados por la incertidumbre. La impredictibilidad de Economía, justificada por su fragilidad, no les era indiferente. Era una circunstancia que no podían controlar, y que generaba intranquilidad en ellos.  Lee más »

DIATRIBA DEL REBUSQUE

Publicado en Economía para Porristas, Esta Sociedad, Mentiras Obligatorias con etiquetas , , , , , , , , , , , , , , , , , , el Enero 26, 2009 por eliconoplasta

Desde una mesa repleta, cualquiera decide aplaudir

La caravana en harapos de todos los pobres…

 

Silvio Rodríguez, “Canción en Harapos”

 

El nombre cambia de acuerdo al lugar: “rebusque”, “chambear”, “inventar”, “rebuscarse”….pero el concepto es el mismo. En éstos países de nuestro continente cultural se ha vuelto una parte más del folclor esa de andar “alcanzado”, “vaciado”, “en los rines”, y tener que salir a improvisar una venta, un negocio, un servicio, para poder solventarse diariamente; aunque (y esto es también importante decirlo), es más usual que quienes se “rebuscan”, lo hacen para sostener una familia propia, como quien dice: Lo hacen más por los suyos que por ellos. Esto sí es verdaderamente heroico.

 

Pero no como lo quieren mostrar los autócratas de siempre, los mismos dueños del balón, en coro con una serie de afortunados con plata que uno encuentra por ahí (sí, sujetos que se volvieron ricos por un golpe de suerte – y no estoy hablando de lotería o casino alguno –, y que existen, yo conozco un par de esos…), ciertos profesionales de la gerencia con el cerebro lavado por años y algunas venerables viejitas de buena fe que todo lo miran cándidamente a la distancia del tiempo y al calor de la pensión: Para ellos es una tarea pendiente el levantamiento del monumento al rebuscador…y es tan reiterado el cínico y larvado elogio (tan larvado como un áscaris o el virus del paludismo), que yo francamente no entiendo por qué en cada una de las grandes capitales de nuestra Latinoamérica no existe en realidad un monumento al “chambeador”, “héroe” malquerido de nuestra economía mercachifle del “orden espontáneo (para tomar el término que le dio el “maestro” Mandeville)”…cada que hay una crisis económica de esas que suceden con frecuencia casi permanente en éstas latitudes, sale alguno de aquellos áulicos que mencioné antes a decir que nuestros pueblos son “valerosos”,  “pujantes”, y que ante la falta de oportunidades salen…a cocinar empanadas, a vender perros calientes (o a pasear los otros), a elaborar jugos y “aguas”, a ofrecer pomadas curativas sin garantía, a vender discos piratas, a ofrecerse como sobanderos sin experiencia, a realizar cirugías ambulatorias “de bajo riesgo”…y así, para no dejarse morir de hambre frente a un orden de cosas en el que cada persona solo atina a preocuparse por sí misma (especialmente si está cuidando un trabajo) y donde el Estado, tanto a nivel nacional como regional y local, olvidó cuál era su papel frente al desarrollo social y al económico, por lo que termina concesionándolo al eficaz sector privado…mientras aplaude también la leyenda del rebuscador, a sabiendas que es la evidencia con la cual cubre – paradójicamente – su incompetencia.

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