Nota del Posteador: Como seguramente alguna vez hemos oído esa cínica expresión de “hacer que las cosas cambien para que sigan igual”, me dediqué a investigar su procedencia, y me encontré con una película de colección.
Del portal español soitu (www.soitu.es) hemos extractado ésta nota de julio de 2009, bastante completa sobre la materia.
EL GATOPARDO: CAMBIARLO TODO PARA QUE NADA CAMBIE
El gatopardismo o lampedusianismo es un concepto político según el cual en determinados momentos históricos se hace necesario crear una apariencia de cambio revolucionario con el fin último de que la base, el núcleo del sistema, permanezca incólume e inalterado. Este concepto está extraido del libro de Giuseppe Tomasi di Lampedusa, “El Gatopardo”, una obra maestra de la literatura que también fue trasladada al cine de manera excepcional por el director Luchino Visconti.
Pienso a menudo en el libro “El Gatopardo”. Cada vez que veo cómo el enésimo salvador de la patria y defensor del pueblo alienta a las masas para que mueran en las calles por el “cambio definitivo” y veo a hombres, mujeres, niños y ancianos tropezando una y otra vez con las mismas mentiras, la misma demagogia y las mismas promesas incumplidas, acude a mi mente la sentencia que sobrevuela ominosa la obra de Lampedusa: “algo tendrá que cambiar para que nada cambie”. Fuegos de artificio, disparos sueltos, guerra de opereta, algunos muertos, nuevas banderas, nuevos lemas y savia nueva para seguir manteniendo la esencia del sistema. Es entonces cuando la terrible y angustiosa lucidez del libro de Lampedusa hace aflorar a mis labios una triste sonrisa de desencanto, y me invade la angustiosa certeza de que, en efecto, la mayoría de los cambios políticos, económicos y sociales tienen lugar para que “todo siga igual, pese a que todo haya cambiado”.